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Cómo proteger el correo electrónico de ojos indiscretos

Cifrar sus mensajes no es muy fácil que digamos, pero asegurará su privacidad.

El correo electrónico es una herramienta de comunicaciones increíble, pero no muy privada. Mientras viaja entre el remitente y el destinatario a través de la Internet, los fisgones pueden interceptarlo y leerlo, en varios puntos por el camino. Es improbable que alguien se moleste en cifrar el correo electrónico cotidiano, pero si usted quiere una comunicación realmente privada, tiene que codificar sus mensajes.

El problema es que el correo electrónico cifrado puede ser un dolor de cabeza. Primero tiene que crear una identificación digital, que no es más que un certificado de terceros. Luego debe intercambiar ID con todas las personas a las que quiera enviar un mensaje protegido.

Y tendrá que hacer una copia de seguridad de su certificado religiosamente. Si lo pierde (después de un colapso en la unidad de disco duro, por ejemplo) no sólo perderá la capacidad de enviar o recibir nuevos mensajes cifrados, sino también la oportunidad de leer el correo protegido que recibió anteriormente.

Pero con unos cuantos consejos y un poco de cuidado podrá enviar secretos de negocios (o notas amorosas) que sólo el destinatario puede leer. He aquí cómo administrar el proceso usando Internet Explorer y Outlook (las instrucciones para Firefox y Thunderbird se encuentran en find.pcworld.com/58941).

Diríjase a Comodo (find.pcworld.com/58677) o a Thawte (find.pcworld.com/58678), que proveen certificados gratuitos para el correo electrónico seguro. Encontré el proceso de Thawte más sencillo y completo, pero ninguno de los sitios tenía instrucciones simples, especialmente para buscar su certificado después de pasar por la aplicación en línea. En la prueba que hice, hubo veces cuando el proceso parecía haber trabajado pero el certificado nunca apareció.

Esa escurridiza nueva identificación se esconde en IE dentro de su “depósito de certificados”. Busque en el depósito su ID y expórtelo enseguida para tener una copia de seguridad.

Para hacer esa copia de seguridad con IE, vaya a Herramientas•Opciones de Internet y pulse la pestaña Contenido. Una vez allí, pulse el botón de Certificados. Deberá ver su nuevo certificado bajo la pestaña Personal; selecciónelo y pulse Exportar. En el asistente de exportación resultante, escoja la clave privada que quiere exportar, mantenga los valores predeterminados para Formato de exportación de archivo y suministre un nombre de archivo y contraseña.

Guarde el certificado exportado en una unidad USB, en un servicio fiable de almacenamiento en línea o en algún otro lugar seguro. Para usarlo con cualquier nueva aplicación de correo tendrá que volver a importarlo. Por suerte, IE y Outlook comparten el depósito de certificados, así que no tendrá que importarlo a ese programa.

Ahora está listo para intercambiar certificados con otras personas para enviarles el correo electrónico cifrado. En Outlook, abra una nueva ventana para componer correo electrónico, escriba la dirección del destinatario y pulse el botón en la barra de herramientas que muestra un sobre amarillo con un punto rojo; esto firma el mensaje digitalmente y envía su certificado al destinatario. Para que alguien agregue su nuevo certificado de identificación a su versión de Outlook, debe abrir su mensaje firmado digitalmente y agregarlo como uno de sus contactos.

Ahora estará listo por fin para enviar mensajes electrónicos cifrados. Mientras compone un mensaje en Outlook, pulse el botón de Cifrar, un sobre amarillo con un punto azul, en la segunda barra de herramientas. Su correo electrónico estará a salvo de los curiosos.

-Por Erick Larkin

Marc Philips, un administrador de redes radicado en San Luis, contribuyó a este artículo.

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