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Los próximos 25 años

 

Para el año 2033, las PC pudieran haber desaparecido del escritorio. Sin embargo, la presencia de la tecnología digital en casi todas partes –incluso dentro de nuestro propio cuerpo– hará aun más personal la computación.

El futuro no es lo que era antes. En la era anterior a la PC, los futuristas pronosticaron enormes cambios en el transporte. Para el 2008, todos tendríamos mochilas-cohetes y nos iríamos de vacaciones a la Luna. Pero la revolución de las comunicaciones que las computadoras personales y la Internet provocaron no la vio venir nadie.

Ahora el panorama de la tecnología está a punto de experimentar cambios que nos transportarán a lugares que pocas personas imaginan. Sabemos que las computadoras serán mucho más potentes, móviles y capaces de conectarse. La pregunta para los próximos 25 años es si nosotros podremos saber dónde termina la tecnología y dónde comienza el resto de nuestra vida.

La tecnología se encontrará firmemente integrada en dispositivos avanzados que llevarán la información y el entretenimiento a nuestros hogares y a nuestros bolsillos, en sensores que supervisan nuestro entorno desde el interior de las paredes y los pisos de nuestras casas y en chips que suministran medicinas y transmiten una nueva realidad a nuestros cuerpos.

Pero este futuro brillante y feliz tendrá un costo: imagine cuánta inquietud nos producirán los problemas de privacidad y seguridad. Esperemos, por tanto, que nuestras mochilas-cohetes vengan con cinturones de seguridad porque el viaje va a ser muy emocionante.

La increíble desaparición de la PC

Que usted tenga una PC en su escritorio dentro de 10 o 15 años será cuestión de gusto, no de necesidad. Si la tiene, será mucho más potente que su sistema actual, gracias a adelantos en la nanotecnología, dice Doug Tougaw, un profesor de ingeniería en la Universidad de Valparaiso [en Indiana, EE.UU.] que desarrolla nanocomputadoras.

“Nos acercamos cada vez más al objetivo de crear computadoras mil veces más rápidas y pequeñas que usan una milésima de la energía de las computadoras de hoy”, informa Tougaw. “A medida que los procesadores se hacen más pequeños, serán integrados en más cosas. También usaremos equipos de tamaño normal equipados con centenares de chips. Así tendremos productos de consumo muy inteligentes y PC increíblemente potentes”.

Las computadoras que usan la nanotecnología aparecerán dentro de cinco años, asegura él. Cinco o diez años más tarde, el silicio llegará al punto en que la mecánica cuántica no permitirá que las vías de circulación del chip se achiquen más, así que las PC que se valen de la corriente eléctrica serán sustituidas por computadoras ópticas que transmiten luz en vez de electrones, o quizás computadoras cuánticas que utilizan las extrañas propiedades físicas de las partículas atómicas para procesar la información.

“Comenzando alrededor del año 2018, tendremos computadoras ópticas que funcionan a la velocidad de la luz, enviando miles de mensajes por un solo canal”, dice William Halal, profesor emérito de la Universidad George Washington y autor del libro ‘La promesa de la tecnología: Conocimientos expertos en la futura transformación de la sociedad’, que será publicado [en su versión original en inglés] en abril.

La mayor parte de esta potencia futura de CPU se empleará en hacer la interfaz con el usuario más homogénea y ubicua. Los teclados y los ratones pudieran existir todavía, pero jugarán un papel secundario detrás de la voz y los gestos.

Las interfaces basadas en gestos están madurando rápidamente. Los controladores basados en gestos de la consola Nintendo Wii son un ejemplo. Y la pantalla táctil del iPhone responde de una manera diferente cuando se toca con el dedo que cuando se desliza el dedo sobre ella; Apple incluyó una tecnología similar en el panel táctil de su MacBook Air en enero. GestureTek utiliza la información que recibe de los teléfonos con cámara para lograr el control por gestos.

Una vez liberado del teclado, usted podrá hablar o gesticular a su computadora prácticamente desde cualquier pantalla que tenga en su casa. O podrá llevar su computadora de bolsillo y transmitir la imagen a una nanocomputadora incrustada en la pantalla de pared más cercana. Las pantallas tan delgadas como una hoja de papel también están más cerca de hacerse realidad. A finales del año pasado, Sony presentó sus televisores de alta definición XEL-1 de 11 pulgadas, valorados en US$2.500, que utilizan la tecnología de diodos orgánicos emisores de luz (OLED); y en la exhibición de enero del Salón de Electrónica para el Consumidor, esa compañía presentó un prototipo de televisor de alta definición OLED de 27 pulgadas.

Mientras tanto, lo que usted verá en la pantalla lucirá mucho más real que en los mundos virtuales de 3D del presente, pronostica Halal. “Cuando usted quiera comprar un libro, en vez de ir a la página principal de Amazon, será recibido por un vendedor virtual”, explica Halal. “El avatar encontrará el libro que usted busca y realizará la transacción, como si se tratara de una persona verdadera”.

Michael Liebhold, investigador principal del Instituto para el Futuro ubicado en Palo Alto, California, dice que la PC pudiera proyectar un hológrafo, de manera que usted sea capaz de manipular archivos y objetos con las manos.

Por supuesto, es posible que usted no tenga una computadora tradicional. Para muchas personas, la PC del futuro pudiera ser una terminal “tonta”, con el almacenamiento, el software y la capacidad de procesamiento distribuidos en una nube de Internet. Amazon, Dell, e IBM han introducido estos servicios de nubes para las empresas; y Google y Zoho ahora ofrecen aplicaciones en la Web a los consumidores.

En los años venideros usted disfrutará de la posibilidad de acceso a la Internet desde todas partes, quizás usando parte del espectro actual de señales de televisión.

Este acceso le brindará su “escritorio” desde una terminal portátil o dispositivo para Internet. En vez de una contraseña y nombre de usuario, usted accederá por medio de una huella digital, su voz, o la lectura de su retina. “Su identidad será su punto de acceso a sus archivos y aplicaciones”, dice Patrick Tucker, de la Sociedad Mundial del Futuro, basada en Bethesda, Maryland. “Su vida digital le seguirá como una sombra”.

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