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En ruta hacia el triunfo con Wi-Fi

Los mejores enrutadores inalámbricos 802.11n brindan un gran desempeño, amplia cobertura y compatibilidad. Nuestras pruebas de laboratorio revelan cuáles son las mejores opciones para usted si busca un buen precio o simplemente tiene una sed insaciable de velocidad y alcance.

¡Cuánta diferencia representan sólo unos pocos años! La primera vez que probamos una serie de enrutadores Wi-Fi con el borrador 802.11n (ver find.pcworld.com/60641), encontramos que su firmware tenía errores, su interoperabilidad era esporádica y el rendimiento apenas se diferenciaba del de los mejores enrutadores 802.11g de la generación anterior.

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Pero este año estamos felices de reportar que estos problemas han desaparecido en una buena parte. Aunque la ratificación definitiva de la 802.11n por el IEEE no se espera hasta finales de este año, la Alianza Wi-Fi ha estado certificando enrutadores con el borrador 2.0 de la norma 802.11n en cuanto a interoperabilidad y compatibilidad se refiere desde hace un año, y la versión final de la norma será mayormente una formalidad que como mucho pudiera requerir una actualización en firmware.

Los productos certificados Wi-Fi también valen la mejora. Con velocidades de conexión nominales –diferentes de lo que puede ser la realidad– de hasta 300 megabits por segundo (comparadas con los 54 mbps de la norma 802.11g) y un mayor alcance, la red 802.11n es la primera alternativa inalámbrica que puede rivalizar en rendimiento con las redes ethernet de 100mbps.

Pero escoger un enrutador 802.11n en particular se ha vuelto más complicado que nunca, debido a que la norma cubre muchos aspectos y debido a que las funciones que se ofrecen varían enormemente. Los fabricantes han lanzado, literalmente, docenas de modelos que varían en precio desde los US$50 hasta los US$250. Sólo D-Link cuenta con seis enrutadores 802.11n.

Para brindar una idea de las opciones, escogimos dos modelos ampliamente disponibles en cada una de nuestras tres categorías: enrutadores por debajo de los US$90 para personas que no requieren el máximo de rendimiento; modelos de alcance medio (aproximadamente US$150) que ofrecen altas velocidades de conexión inalámbrica y ethernet de gigabits; y enrutadores de dos bandas (US$180 a US$200) que pueden funcionar tanto con la congestionada frecuencia de 2,4GHz, que usan los modelos económicos y los 802.11b/g que les precedieron, como con la banda relativamente libre de 5GHz y los equipos existentes de la vieja norma 802.11a. Estos dispositivos de clase superior están dirigidos a los usuarios que esperan un gran influjo de dispositivos de multimedios en red que necesitarán ancho de banda poco congestionado para efectuar la transferencia continua de medios (la especificación 802.11n acepta ambas frecuencias).

Revisando la tecnología

La variante inalámbrica 802.11n de Wi-Fi logra su gran velocidad (por lo general, cuatro veces la de la 802.11g) de dos formas. Primero usa una antena MIMO (siglas en inglés de múltiple entrada, múltiple salida) que permite transmitir más datos en el mismo tiempo. Las antenas inteligentes combinan corrientes de datos que llegan en distintos momentos desde múltiples caminos, de señales que rebotan en paredes, pisos y techos. Los enrutadores más básicos suelen tener dos antenas para recibir y transmitir; los modelos de alcance medio y alto tienen tres de cada una.

Como segundo método, la norma 802.11n usa un enlace de canales: en lugar de los canales de 20MHz de ancho que se encuentran en las normas anteriores, la 802.11n puede usar canales de 40MHz, lo que, al menos en teoría, debe duplicar su capacidad de transmisión de datos.

Desafortunadamente, el ancho de banda limitado de la frecuencia 2,4GHz implica que sólo un enrutador 802.11n que use el enlace de canales consumiría prácticamente casi todo el espectro de 2,4GHz, lo que no dejaría espacio para otros enrutadores vecinos y causaría una interferencia severa. Por esta razón, las llamadas “políticas de buen vecino” de la norma borrador 2.0 requieren que los enrutadores se vendan en la modalidad de 20MHz, y que cuando se utilicen en 40MHz, bajen automáticamente a 20MHz si detectan que hay redes Wi-Fi cercanas u otros dispositivos que funcionan en la banda de 2,4GHz. La máxima velocidad de transmisión en la modalidad de 20MHz es de sólo 150mbps. Como muchos usuarios probablemente están en el radio de acción de otros dispositivos de 2,4GHz, realizamos nuestras pruebas con canales de 20MHz.

Más ancho de banda, menos alcance

La escala de frecuencias de 5GHz, sin embargo, tiene mucho más ancho de banda utilizable y puede admitir varios canales de 40MHz a la vez. También está relativamente subutilizada (los dispositivos 802.11a hicieron su aparición en productos corporativos principalmente), por lo que la interferencia generalmente es mínima, si es que la hay. Por eso usamos canales de 40MHz en las pruebas de 5GHz de los dos enrutadores que aceptaban esta frecuencia.

Un resultado interesante fue que las velocidades en nuestras pruebas de 5GHz a distancias cortas no duplicaron el rendimiento de las de canales de 20MHz, sino que en promedio se elevaron aproximadamente un 20 por ciento. Pero fueron generalmente más constantes que los resultados en 2,4GHz, y la velocidad en distancias cortas nunca bajó de los 40mbps, es decir, muy por encima de los 25 mbps necesarios para efectuar transferencias continuas de televisión en alta definición.

Lo malo de los 5GHz es que en esta alta frecuencia no se cubre un área tan amplia como a 2,4GHz. Pero generalmente el alcance es mucho mejor que el de la norma 802.11g (sin mejorar).

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Otra cosa buena de los 5GHz: aunque la norma borrador n es compatible de manera retroactiva con los dispositivos 802.11b y g, al trabajar en una modalidad "mixta" de 2,4GHz, el rendimiento de los clientes 802.11n decae considerablemente en las redes si hay clientes b o g. Pero con un enrutador de doble banda usted puede poner todos los dispositivos nuevos que trabajan en 5GHz en el canal rápido mientras mantiene una red más lento de 2,4 GHz para los equipos más viejos. Recomendamos un enrutador de doble banda si usted necesita rendimiento máximo para enviar medios en transferencia continua o para almacenamiento en red (o en caso de que no logre obtener una buena señal Wi-Fi debido a la interferencia causada por las redes vecinas).

Borrador N con presupuesto justo

¿Quiere tener algunos de los beneficios de velocidad y alcance de la 802.11n pero sin gastar todo su dinero? Probamos dos enrutadores básicos certificados con el borrador 2.0 y con precio de US$90 o menos: el Belkin N Wireless Router (US$90) y el D-Link Wireless N Router DIR-615 (US$80). Ambos cuentan con puertos ethernet de 100 mbps (no de gigabit) y configuraciones de dos antenas con menos alcance y velocidad que sus primos de tres antenas. Aunque no son óptimos para realizar transferencia continua de medios, están bien para uso normal de la Internet, llamadas de VoIP, y ocasionales transferencias de archivos de una casa pequeña o mediana.

De los dos modelos, el de Belkin fue generalmente superior. El de D-Link tiene algunas funciones que le faltan al de Belkin, pero falló demasiado en nuestras pruebas de rendimiento.

Enrutador Belkin N Wireless

La primera vez que evaluamos el enrutador Belkin N en 2006, nos encantaron todos sus atributos, menos el rendimiento. Pero las mejoras en su construcción y actualizaciones en firmware han resuelto este problema. De hecho, a pesar de tener una antena menos, el Belkin se comporta casi tan bien como el NetGear de alcance medio en nuestras pruebas.

El diseño de la unidad, su facilidad de uso, características y servicio técnico siguieron siendo estelares. La experiencia al sacarlo de la caja no es superada por ningún otro equipo, desde cables numerados y un software (que se conecta perfectamente) para asistirle paso a paso en la instalación hasta un excelente manual del usuario. Cuenta con garantía de por vida, mientras que los demás que probamos sólo cuentan con garantías de un año.

El modelo de Belkin es apto para muchas de las funciones esenciales de un enrutador, entre ellas UPnP, WMM, WPS y DDNS (vea en el recuadro “La jerga del Wi-Fi” éstas y otras tecnologías útiles de los enrutadores.)

Se echan de menos la selección automática de canales (en la que se deja al enrutador escoger el canal menos ocupado de los 11 disponibles en la frecuencia de 2,4GHz para mejorar el rendimiento en áreas congestionadas) y la reservación de DHCP (la posibilidad de establecer direcciones IP invariables para computadoras o periféricos), algo muy útil para impresoras conectadas en una red, unidades de discos NAS, servidores de medios, y otros dispositivos por el estilo.

Como la mayoría de los enrutadores de bajo costo, el modelo de Belkin no tiene capacidad para cifrado corporativo del tipo WPA/WPA2. Pero si usted no requiere ethernet de gigabits o transferencia continua de vídeo de alta definición, el enrutador Belkin N Wireless ofrece un gran valor y es nuestra selección entre los equipos económicos.

Enrutador D-Link Wireless N DIR-615

El D-Link DIR-615 es probablemente el enrutador 802.11n de más bajo costo en el mercado y tiene un magnífico conjunto de funciones, pero desafortunadamente tuvo un bajo desempeño en nuestras pruebas de velocidad y alcance.

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En distancia corta pudo obtener sólo 36 mbps como promedio, comparado con los 48 mbps del Belkin N, su competidor. Y en las pruebas de mayor alcance (cerca de unos 30 metros con varias paredes y muebles en el medio) la velocidad del D-Link descendió a sólo 3 mbps, frente a los 13 mbps de su competidor. Peor aun, el 15 por ciento de las pruebas de largo alcance fallaron completamente por desconexiones, algo que no le ocurrió al Belkin.

Y esto, además, fue con la segunda unidad que probamos. Con la primera unidad, un modelo de revisión A1 suministrado por D-Link, no pudimos realizar ninguna prueba, ya que no tenía manera de apagar el enlace de canales de 40MHz (lo que lo inhabilita para obtener la certificación de la Alianza Wi-Fi), y por eso compramos un modelo con la revisión B2 (el más reciente, que sí cuenta con la certificación) para realizar nuestras pruebas.

El rendimiento podría mejorar con revisiones en firmware y D-Link tiene un conjunto de funciones muy bueno que ha extraído de los enrutadores de más alto nivel de esa compañía, entre ellos el cifrado corporativo WPA/WPA2 y capacidad para servidores de seguridad RADIUS de uso corporativo, así como UPnP, WMM, WPS, DDNS, y reservación de DHCP.

El proceso de configuración, aunque sin grandes complicaciones, no fue tan bueno como el de los otros modelos que evaluamos. La interfaz de configuración por vía Web es una mezcla confusa de asistentes y herramientas manuales. Después de la configuración inicial, preferimos dejar de lado los asistentes. También tuvimos muchas dificultades al tratar de poner el enrutador en la modalidad de punto de acceso, aunque al final desenterramos en el manual las instrucciones necesarias para hacerlo.

Caballos de batalla con gigabits

Duplique su inversión hasta aproximadamente US$150 y habrá llegado a una clase de enrutadores que ofrece conmutación para ethernet de gigabits (una enorme ventaja cuando se tienen unidades de almacenamiento conectadas a red o se comparten archivos entre clientes con conexiones alambradas) y tres antenas para un mayor alcance y mejor rendimiento.

Con resultados muy cercanos, le dimos el primer lugar al enrutador Linksys Wireless-N Gigabit Router WRT310N (US$140) por encima del Netgear RangeMax Next Wireless-N Gigabit Router WNR3500 (US$160) gracias al excelente rendimiento del Linksys, sus herramientas muy buenas de configuración y sus cualidades especiales de enrutamiento.

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