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Evite las incomodidades de los servicios por suscripción

¿Alguna vez ha tenido problemas con programas que cobran en base de una suscripción? Nuestras sugerencias pueden ayudarle a reducir las sorpresas desagradables.

Si le preocupa que los programas espías puedan hacer estragos en su PC, probablemente ha considerado comprar –o ya lo ha hecho– una herramienta como PC Tools Spyware Doctor, que se vende a un precio razonable de US$30.

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Pero PC Tools cobra automáticamente otros US$30 cada año a partir de la compra, y esto tomó por sorpresa a Lorrie Price, una empleada de seguridad en un casino de Atlantic City. Un año después de haber comprado el Spyware Doctor, para lo cual utilizó una tarjeta de débito, Price recibió un mensaje por correo electrónico en el que se le decía que el costo de renovación anual había sido cargado a su cuenta de cheques. “Nadie me preguntó si yo quería una renovación anual”, dice ella. “No autoricé ninguna renovación y definitivamente no permití a la compañía que tuviera acceso a mi cuenta de cheques”.

Bienvenida al infierno de las suscripciones. Un número creciente de programas, herramientas y juegos cobran cuotas anuales o mensuales por el software, por las actualizaciones, o por la asistencia. Desde hace tiempo, los paquetes antivirus más conocidos cobran cuotas anuales por las firmas de virus y otras actualizaciones (y también insisten fastidiosamente en que compre las actualizaciones), pero otros tipos de software se están cambiando al sistema de precios por suscripción. Por ejemplo, el cliente de mensajes instantáneos Trillian Pro de Cerulan Studios cuesta US$25 al año por la asistencia técnica, el acceso a los foros y las actualizaciones.

Para muchos usuarios el problema no está en pagar unos cuantos dólares cada año, sino en administrar las suscripciones o cancelarlas, lo cual no siempre es fácil. He aquí cómo evitar sorpresas con las suscripciones y lidiar con problemas comunes.

Lea la letra pequeña: A nadie le gusta leer terminología legal, pero es la mejor manera de ver en qué se está metiendo. Con Spyware Doctor, por ejemplo, usted debe pulsar hasta la página en que finaliza la compra (checkout) para encontrar los términos de servicio, pero muy cerca del comienzo el acuerdo indica claramente que la compañía renovará automáticamente su suscripción “cargando directamente a su tarjeta de crédito o extrayendo de su tarjeta de débito antes de cada aniversario de la fecha de compra…”

PC Tools tampoco incluye una opción para limitar la suscripción a un solo período. Price admite que nunca leyó el acuerdo, pues suponía que “cualquier renovación sería como otras suscripciones que he tenido: una notificación por adelantado a través del correo electrónico y la opción de renovar o no”.

No presuma que la política al respecto de una compañía será similar a la de otra. Tómese el tiempo para leer el acuerdo de licencia y de esta manera no recibir una sorpresa desagradable 365 días después.

Manténgase al tanto de sus compras

Conserve un buen historial: Muchas personas simplemente se olvidan de que se han suscrito a un servicio. Una manera de mantenerse al tanto de sus suscripciones es crear una hoja de cálculo simple con entradas para cada programa o servicio, su ciclo de facturación, la política de renovación (automática o manual) y las confirmaciones de pagos que ha hecho.

Y ya que está en eso, agregue recordatorios de facturación a su calendario, o haga que se le avise por un servicio de la Web como Google Calendar o Remember The Milk poco antes de la fecha de renovación; de esta forma podrá decidir si quiere pagar o anular una suscripción.

Actualice sus cuentas: Muchos de los problemas que ocurren con las suscripciones se deben a cambios en su tarjeta de crédito o en su información de contacto. Por ejemplo, si usted cambia su dirección de correo electrónico y no actualiza la cuenta de su suscripción, no recibirá avisos de las renovaciones futuras. Esto pudiera ocasionar renovaciones automáticas indeseables o cancelaciones de servicios (que en el caso de un programa antivirus pudiera dejarle expuesto/a a virus para los cuales usted no ha bajado aún firmas).

Asimismo, si anula una tarjeta de crédito o si ésta caduca, notifique a las compañías que le facturan automáticamente para que su cuenta no sea suspendida o anulada.

Busque alternativas que no requieran suscripciones: Para algunos programas y servicios por suscripción, usted podría encontrar una alternativa gratuita que tuviera la misma calidad. ¿Está cansado de pagar el costo mensual de Rhapsody? Pruebe un servicio de música como Last.fm o Slacker, que ofrecen canciones ilimitadas sin costo. También puede encontrar alternativas en freeware para programas como Norton AntiVirus y Spyware Doctor.

Aprenda a cancelar: No siempre basta con enviar un correo electrónico de “anular mi suscripción” al departamento de servicio al cliente de una compañía. Es posible que tenga que completar un formulario de cancelación en línea o incluso llamar a la compañía directamente para nuestra investigación de las políticas de cancelación).

Una vez más, lea con cuidado los términos de servicio o la página FAQ [preguntas frecuentes] de la compañía para ver el método de cancelación apropiado. Los consumidores inteligentes revisan esa información antes de suscribirse.

Involucre a la compañía de su tarjeta de crédito: Así que usted siguió los procedimientos de cancelación apropiados pero todavía recibe cuentas por el servicio. Entonces, si no puede resolver el problema a través de los canales regulares de servicio al cliente, llame a la compañía de su tarjeta de crédito, que pudiera bloquear los cargos futuros que le hagan por esa suscripción. En el peor de los casos tendría que presentar una reclamación, lo que debe llamar la atención de la compañía de software y ayudarle a cancelar la suscripción para siempre.

Los principales paquetes antivirus requieren suscripciones que no son canceladas automáticamente cuando usted desinstala el software, como se queja un lector de la columna “On Your Side” .

-Por Rick Broida

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