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Al llegar al final: lo mismo de siempre

Trece años y nueve meses.

Esa es la edad de esta columna. Comenzamos en abril de 1995 con un escrito en tono de chanza sobre “Microsoft Sex”, un producto ficticio que propuse como continuación al horrendo Microsoft Bob de esa compañía. Desde entonces, usted, yo y mi otro lector, hemos visto con el pasar de los años como el hardware, el software y los servicios para la PC evolucionan milagrosamente de lo caro, complejo y defectuoso a lo barato, complejo y defectuoso.

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Pero con este número, Hablando claro cierra sus puertas para siempre. Como hay que deshacerse de todo, estamos sacando de los anaqueles material que de algún modo nunca llegó a publicarse y la mejor manera de hilvanarlo todo es mediante una entrevista ficticia. Por tanto, aquí va: Pregunto: ¿Qué cambios has visto en los 25 años que llevas ocupándote de la tecnología personal? Respondo yo mismo: En los viejos tiempos, los genios de la tecnología pasaban el tiempo de manera anónima tratando de mejorar la productividad y la aceptación de los usuarios. Ahora son tan engreídos que pasan el tiempo ideando maneras de lograr que leas más anuncios publicitarios.

Pregunto: Te has quejado durante años de la calidad del software. ¿Has notado alguna mejoría importante?

Respondo: iTunes para Windows dejó de congelar las computadoras para producir simplemente Pantallas Azules de la Muerte. Vista evita que los equipos funcionen con excesiva rapidez. Y la gente de las relaciones públicas parece ser ahora más eficiente que nunca en ayudar a ocultar de los accionistas y ciudadanos los graves errores existentes en los proyectos de programación corporativos y gubernamentales.

Pregunto: ¿Y qué pasó con la inteligencia artificial? ¿Hubo algún adelanto en ese terreno?

Respondo: Mi impresora es tan inteligente para pronosticar la falta de tinta que me advierte varias semanas antes de que se le acabe totalmente. Y mi teléfono inteligente… oh, perdón, creo que se cayó la llamada. ¿Estás ahí todavía?

Pregunto: No importa, continuemos. ¿Cómo ha mejorado la Internet la vida de los usuarios?

Respondo: Pues, en sólo cuestión de minutos, puedes obtener correcciones para los errores y actualizaciones de seguridad. Y, cuando no producen el resultado esperado, puedes buscar instantáneamente en Google los mensajes de error para ayudarte a descubrir cuál ha sido el problema.

Pregunto: ¿Eso es todo?

Respondo: Bueno, también puedes encontrar cientos de “bloggers” que repiten una y otra vez sus respectivas opiniones respecto a cuál artefacto desechable o compañía están de moda. Y, por muy estrambóticas que sean las ideas que tengas sobre un asunto cualquiera, siempre podrás encontrar otros idiotas que las defiendan vigorosamente con el mismo fervor y mala ortografía. Oh, claro, casi se me olvida: también encontrarás películas y música pirateada.

Pregunto: ¿Cuál es tu nuevo artefacto electrónico favorito?

Respondo: Mi moderna tarjeta para cajeros automáticos.

Pregunto: Hey, ¿esa portátil Sony TZ-2000 que tanto elogiaste hace dos meses no fue retirada del mercado por un problema potencial de recalentamiento?

Respondo: Sí, aunque debo decir que el sitio especial que Sony tenía en la Internet no pudo detectar inicialmente si la mía necesitaba ser reparada y las líneas telefónicas de la compañía estaban tan congestionadas que me di por vencido. Pero sus técnicos finalmente han prometido venir a mi casa para hacer la reparación… dentro de aproximadamente mes y medio. Esto me enciende más que el propio producto.

Pregunto: ¿No se han logrado avances importantes en el servicio al cliente con las nuevas tecnologías inteligentes?

Respondo: Gracias, usted ser un valioso estimado consumidor. Por favor, ahora reiniciar máquina e instalación el operativo sistema Window otra vez.

Finalmente, decimos: Y gracias a usted, lector, y al otro también. Que muy pronto podamos encontrarnos nuevamente, aunque preferiría que no fuera en un foro de quejas.

-Por Stephen Manes

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