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Acepte pagos de tarjetas de crédito sobre la marcha

Aceptar pagos de tarjetas sobre la marcha –ya sea durante una feria de muestras o en rutas de ventas– puede ser una experiencia frustrante.

Los lectores mecánicos tradicionales (conocidos como “addressographs” en inglés) son voluminosos y generan un montón de papeles con los cuales hay que lidiar al final de cada día. Los lectores de tarjetas electrónicas dedicados, tienden a ser aun más voluminosos y requieren frecuentemente tanto de una fuente de alimentación como de conexión a la Internet para funcionar. Tales molestias otorgan atractivo al ProPay MicroSecure Card Reader (www.pcwla.com/09035901).

El MicroSecure Card Reader pesa apenas 1,4 onzas (0,54 kilogramos) y cabe en un bolsillo. Su batería interna dura unas ocho horas con una carga, lo que le permite almacenar hasta 71 transacciones hasta que regrese a su PC para subir la información del dispositivo y procesarla a través del servicio de ProPay.com. Conecte el lector alimentado a través de USB a su portátil, y puede usarlo para procesar transacciones en tiempo real mientras está conectado a la Red.

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El lector de tarjetas ProPay se vende por US$150 y requiere una cuota mensual de US$5 por el servicio, conjuntamente con las tarifas –bastante normales– de ProPay por procesar la cuenta y transacciones, que se corresponden con las tarifas aplicadas por las principales compañías de procesamiento de tarjetas. Una cuenta básica de servicios ProPay cuesta US$35 al año.

Aunque el lector de tarjetas se desempeña admirablemente cuando está conectado a una PC portátil, donde usted puede introducir detalles de transacciones directamente a la página personalizada de su cuenta ProPay, el dispositivo no tiene pantalla ni teclas propias. De modo que cuando usted realiza transacciones sobre la marcha, necesita llevar consigo un talonario de recibos para entregar constancia de las transacciones y mantenerse al tanto de ellas. Todo lo que graba el lector son los datos de la cuenta de la tarjeta; al regresar a su computadora, debe introducir mediante una clave la información restante para cada transacción. Pero este contratiempo menor parece razonable a cambio de un lector diminuto que ofrece a sus clientes la confianza de que la información de sus tarjetas de crédito está segura cuando le compran a usted.

-Robert Strohmeyer

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