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Los consumidores quieren robots útiles, dice un alto ejecutivo

Los diseños de robots de consumo deberían ser funcionales en lugar de llamativos para tener éxito, dijo un ejecutivo de la industria en la Conferencia RoboBusiness.

Las películas de Hollywood puede que ofrezcan entretenimiento, pero mirar la gran pantalla buscando ideas de robots para los consumidores, probablemente no produzca dispositivos rentables, dijo un ejecutivo de una compañía de robótica en una conferencia de la industria la semana pasada.

La industria de la robótica debería, en cambio, considerar si un robot de hecho podría resolver un problema que tengan los consumidores, dijo Matt Fisher, fundador y CTO de Kumo Tek, una compañía de ingeniería robótica y diseño de Texas. Mayor colaboración en la industria también ayudaría a generar diseños exitosos, dijo.

“La industria de la robótica tradicionalmente usa la técnica de la descomposición o análisis”, dijo Fisher, quién habló el jueves durante una sesión en la Conferencia RoboBusiness en Boston. “El riesgo es que queremos que nuestro producto tenga éxito pero no estamos oyendo al consumidor”.

“Necesitamos ser honestos con nosotros mismos sobre lo que estamos construyendo”, dijo. “¿El público lo quiere?”

A los robots con diseños simples que corren software confiable y ayudan con problemas reales les irá bien en el mercado, dijo Fisher.

“Denle a las personas algo que sea de características simples. Y después, con el tiempo, se le pueden agregar cosas, y se vuelve una línea de producción exitosa. Necesitamos empezar desde cero. No abrumar a las personas con todos los lujos”.

El futuro de la robótica de consumo yace en la tecnología básica, como lo que se encuentra en los juguetes de los niños, dijo. Teniendo ese principio en mente, la compañía de Fisher está desarrollando una línea de robots juguete que funcionan con electrónica rudimentaria.

Como el robot en sí mismo, el software del robot debe también resolver un problema legítimo. Crear aplicaciones con un propósito lleva a una plataforma de software que puede expandirse a través del tiempo y ser aplicada a robots futuros. En cambio, construir un robot y después escribir el software lleva a que los productos no resuelvan el problema ni produzcan dinero, dijo.

“El software tiene que funcionar y es la clave del éxito”, dijo.

Fisher advirtió sobre los robots costosos y llamativos. Él ha visto dispositivos de consumo extravagantes prometer una multitud de tareas y fallar al realizarlas, o que completan las tareas asignadas, pero de manera deficiente. Un rendimiento débil mina la percepción que el público tiene sobre un robot y hace que el dispositivo parezca un juguete o un artilugio.

Los fabricantes de robots de consumo también tienen que mantener los precios bajos, dijo.

“Cualquier cosa sobre los [US]$300 solo atraerá a los más fanáticos y entonces se detendrá”, dijo. “El público puede no tener dinero prescindible. [Existe] una barrera mental sobre gastar [más de] $300 en un robot”.

Cualquier robots que cueste más que una computadora portátil debe salvar vidas, estar financiado por el gobierno, tener un atractivo para un público amplio y ahorrar el dinero del consumidor mientras le genera ganancias a la compañía, dijo.

Fisher reconoció que algunos robots de consumo han probado ser económicamente exitosos siguiendo una técnica de análisis o descomposición. El moderno Zeno de Hanson Robotics, diseñado estrictamente como un robot, se ha vendido bien en Japón y Estados Unidos, dijo. Pero este modelo de negocios no siempre funciona, advirtió.

Por Fred O'Connor

IDG News Service (Agencia de Boston)

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