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Videoconferencias: Más allá de Skype

Tras años de promesas, las videoconferencias han llegado a ser útiles para las empresas pequeñas, ofreciendo colaboración a larga distancia sin necesidad de viajar.

Muchos tienen su primera experiencia en videoconferencias al usar Skype o un sistema de mensajes instantáneo con capacidad de vídeo, y posiblemente estos servicios sean todo lo que necesite una compañía para fines informales de videoconferencia. Pero a las organizaciones que quieren comunicarse con clientes o reemplazar los viajes con conferencias de larga distancia, hace falta algo más sofisticado.

Múltiples opciones

Todos los productos de videoconferencias incluyen una cámara de vídeo estándar para la Web, un micrófono, un sistema para transmitir audio, vídeo y software. Una instalación más completa puede incluir pantallas de vídeo acopladas al audio dúplex con la capacidad de compartir pizarras y documentos, además del vídeo de alta definición en un monitor de escritorio y la colaboración simultánea de documentos.

Sus opciones oscilan de combinaciones básicas de Webcam con audífonos a sistemas dedicados de software y hardware de proveedores como Cisco, LifeSize y Polycom. La selección de un sistema está basada en el número de usuarios que participan de una conferencia, el nivel de calidad de la misma, cuánto dinero tiene para las videoconferencias y la infraestructura de red que la permita.

Muchos profesionales usan llamadas de vídeo diseñadas para el consumidor, como los sistemas gratuitos de Skype y de IM. Pero para los negocios, estos servicios presentan problemas ya que la compañía no puede controlar cómo los empleados los usan. Este asunto puede convertirse en un dolor de cabeza si su firma está sujeta a regulaciones de cómo se comparte la información. Sólo por esto, muchas compañías bloquean en sus cortafuegos los servicios de charlas de vídeo para el consumidor. Añada a esto las transmisiones entrecortadas y el vídeo granuloso, y tendrá una opción inapropiada para un entorno profesional.

Usted puede encontrar servicios comerciales y herramientas gratuitas que funcionan bien para las empresas pequeñas y son aceptables para compartir vídeo—algunos añaden vistas de escritorio, presentaciones de diapositivas y pizarras compartidas—pero no proveen vídeo de alta definición.

Un número cada vez mayor de proveedores ofrece videoconferencias como parte de un conjunto más amplio de comunicaciones unificadas. Como las tecnologías requieren la transmisión de audio, vídeo y otros medios mediante una infraestructura de red que generalmente no está optimizada para ellos, se aplican diversos protocolos, normas y tecnologías. La mayoría de las empresas pequeñas que quieren videoconferencias internas deberían usar un servidor unificado de comunicaciones de Avaya, Cisco, Microsoft o de 8×8; estas plataformas combinan muchas funciones en un servidor único que el personal de la compañía o un integrador de sistema pueden configurar y administrar.

Los sistemas de videoconferencias y tele-presencia para empresas grandes—que ofrecen audio y vídeo de una calidad tan alta que es casi como estar en el mismo salón—usan un componente llamado MCU (Multipoint Control Unit o unidad de control de múltiples puntos) que sirve de policía de tránsito y de administrador de anchura de banda. Un MCU también sirve como un traductor universal, permitiendo a los clientes de videoconferencias usar diferentes protocolos y técnicas de compresión para comunicarse. En los sistemas unificados de comunicaciones, el servidor contiene la función de MCU, simplificando la configuración y la administración.

La disponibilidad de un procesador dedicado y de compresión y descompresión basada en hardware (en vez del software) son las ventajas primarias de los sistemas autónomos de videoconferencias basados en hardware. Los sistemas de clase empresarial basan sus diseños de videoconferencias de múltiples puntos en MCUs de hardware y en pasarelas de entrada. Pero para la mayoría de las organizaciones pequeñas, un sistema basado en software es más razonable.

Manténgase dentro del presupuesto

Las videoconferencias son aplicaciones exigentes con requisitos de alta anchura de banda para clientes, servidores y redes. Pero la tecnología ha evolucionado al punto de que cualquiera puede tener videoconferencias de calidad profesional sin salirse del presupuesto.

Para más consejos, incluyendo una discusión sobre los protocolos, vea la versión en línea de este artículo en find.pcworld.com/70909.

Si está listo para mejorar desde las videoconferencias gratuitas, las herramientas de tele-presencia pueden hacer que una charla de vídeo le parezca casi como si estuviera presente en el otro lugar.

Planes de datos inalámbricos en niveles: un mal negocio

Los puntos calientes móviles sin contrato ahora constituyen una opción más atractiva.

Recientemente, Verizon y Sprint dieron a entender que los días de los datos ilimitados estaban contados. Siguiendo la pauta marcada por AT&T, las otras compañías de telefonía inalámbrica parecen dispuestas a empezar a cobrar a los clientes por todo. Pero si todas las importantes compañías de teléfono empiezan a implementar planes de datos con precios a niveles, los puntos calientes móviles de banda ancha se pondrán mucho más atractivos como una opción más económica.

Las compañías de teléfono inalámbrico van por el camino equivocado. Lo que deberían hacer—especialmente en el caso de AT&T y Verizon, que también son los proveedores de servicio de Internet para muchos clientes domésticos—es combinar servicios y permitir que los clientes paguen una cuota fija por la banda ancha (alambrada o inalámbrica, amarrada o ilimitada) que se comparta a través de todos los dispositivos. Para los planes familiares y de negocio, los datos deberían combinarse y AT&T, en particular, deberían extender su programa de minutos de voz acumulables a los datos y dejar que los bytes no utilizados se transfieran al próximo mes.

Cuando AT&T puso fin a los planes de datos ilimitados e implementó los precios por niveles en junio (find.pcworld.com/70877), justificó la acción diciendo que el 98 por ciento de sus clientes promedia menos de 2GB de consumo de datos por mes y que sólo el 65 por ciento usa menos de 200MB. Si esta aseveración es cierta y si AT&T no tiene un motivo ulterior de enriquecerse con todas las nuevas tarifas, ¿por qué no permite que ese 98 por ciento siga pagando por los datos ilimitados?

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