1

Los teléfonos inteligentes: una herramienta útil (1)

Los smartphones (teléfonos inteligentes) permiten el acceso a la información en casi cualquier momento y cualquier lugar, se pueden utilizar para fines personales o profesionales, y son, indiscutiblemente, un gran compañero de viajes.

La gran aceptación de los teléfonos inteligentes (o smartphones, como se les llama en inglés) por el público consumidor es una medida de lo importante que resulta contar con uno de estos aparatos.

Al principio se decía que los smartphones eran diseñados sólo para los ejecutivos; sin embargo, con el paso del tiempo y el desarrollo de la tecnología estos dispositivos han llegado a convertirse en parte integral de la vida cotidiana, y hoy los utiliza desde un ama de casa hasta un estudiante, desde un simple trabajador hasta un ejecutivo de una gran empresa.

El uso de estos dispositivos significa tener acceso a la información en casi cualquier momento y cualquier lugar. Significa poder comunicarse, por diferentes medios, con familia, amigos, colegas o clientes en el momento que se requiera.

Con el uso de estos dispositivos nos hemos vuelto más productivos y eficientes. Podemos combinar o mezclar momentos personales con profesionales. Estamos más accesibles y disponibles; los horarios de trabajo se han extendido y podemos estar “conectados” 24 horas al día. Pero, al mismo tiempo, podemos estar localizables por la familia durante ese tiempo.

Los teléfonos inteligentes son muy convenientes, sus diferentes formatos de comunicación pueden ser usados a capricho y dependiendo del tipo de contenido que se desee comunicar.

Con el fin de conocer qué ha significado para los usuarios el uso de los smartphones, cómo han afectado su vida laboral y qué ventajas les han reportado estos dispositivos en su desempeño profesional, conversamos con varios ejecutivos.

 

Silvina Moschini | CEO Intuic | The Social Media Agency

“Creo que la mejor manera de responderte es contarte que fui una de las pioneras en el uso de teléfonos inteligentes de la mano de Palm y su modelo Treo. En aquel tiempo Intuic.com, mi agencia de social media, llevaba las comunicaciones de Palm en América Latina, y me deslumbró su tecnología, junto con la posibilidad de llevar el trabajo a cualquier parte, incluso a lugares insólitos como un viaje por el mundo o la cita en el salón de belleza.

“Recuerdo que en 2004 durante una reunión, Jeffrey Hawkins, inventor de la Palm Pilot y fundador de Palm, dijo algo que impactó en mi vida. Hawkins dijo, hace ocho años: “el futuro de Internet es móvil”. Por estos días en los que es impensable vivir sin un smartphone, la frase parece una profecía. En aquel momento, sin embargo, sólo unos pocos fanáticos de la tecnología y amantes de los gadgets lo entendimos. Para ese entonces, América Latina no contaba con planes de datos ilimitados y el costo de acceso a Internet mediante el teléfono era altísimo. Hoy existen dispositivos muy económicos y planes de datos a precios razonables. Durante 2011, el 30 por ciento de los teléfonos que se vendieron alrededor del globo fueron smartphones, lo que muestra un panorama en franca expansión de estas tecnologías y una gran aceptación por parte de los usuarios.

“Sin lugar a dudas, las ventajas son muchísimas. Como mencioné anteriormente, tenemos la posibilidad de llevar nuestro trabajo a todas partes. Esto es fundamental en una nueva era profesional en la cual el mundo laboral ya no está asociado exclusivamente a una oficina. Hoy nos basta con una conexión a Internet para trabajar, sin importar el lugar del mundo en el que nos encontremos. Contamos además con más herramientas de comunicación, plataformas como Facebook, Twitter o YouTube están en la palma de nuestras manos. Podemos hacer nuestras compras mientras esperamos el metro desde aplicaciones de mobile commerce y, gracias al incremento de los pagos móviles, pronto la necesidad de llevar encima una cartera pasará a la historia.

“Como desventaja y teniendo en cuenta lo anterior, este tipo de tecnologías puede crear dependencia en los usuarios, y hacer que vivamos en un estado de hiperconectividad. En este sentido, se impone un uso racional de la red, a partir del cual debemos saber cuándo es tiempo de hacer una pausa, cuáles son los momentos en que podemos estar pendientes de nuestro móvil, y cuáles aquellos en los que, quizás, lo mejor es apagarlo”.

Páguina siguiente

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *